Crimen pasional: visión encubierta del femicidio

21 mayo, 2010 at 23:30 (Femicidio) (, , , , , , , , )

Femicidio o femicidio es un neologismo creado a través de la traducción de los vocablos ingleses “feminicide” o “gendercide” y se refiere a la muerte evitable de mujeres que pretende, dentro de la esfera de la violencia contra la mujer, ir más allá del concepto tradicional de las acciones violentas contra las mujeres para englobar otras conductas, que habitualmente no son tenidas en cuenta, como por ejemplo la falta de atención médica a problemas sanitarios femeninos en algunos países, entre otras tantas. Habitualmente el termino no es realmente entendido y se utiliza como la feminización del homicidio (“Se produjo el femicidio de una niña …”)

En castellano femicidio es una voz homóloga a homicidio y sólo significa asesinato de mujeres. Por eso para diferenciarlo  se utiliza el término femicidio y se denomina así al conjunto de hechos de lesa humanidad que contienen los crímenes y las desapariciones de mujeres.

CONTRA EL PREJUICIO DEL VICTIMARIO COMO ASESINO SERIAL

El femicidio es el genocidio contra mujeres y sucede cuando las condiciones históricas generan prácticas sociales que permiten atentados contra la integridad, la salud, las libertades y la vida de las mujeres. En el femicidio concurren en tiempo y espacio, daños contra mujeres realizados por conocidos y desconocidos, por violentos, violadores y asesinos individuales y grupales, ocasionales o profesionales, que conducen a la muerte cruel de algunas de las víctimas. No todos los crímenes son concertados o realizados por asesinos seriales: los hay seriales e individuales, algunos son cometidos por conocidos: parejas, parientes, novios, esposos, acompañantes, familiares, visitas, colegas y compañeros de trabajo; también son perpetrados por desconocidos y anónimos, y por grupos mafiosos de delincuentes ligados a modos de vida violentos y criminales. Sin embargo, todos tienen en común que las mujeres son usables, prescindibles, maltratables y deshechables. Y, desde luego, todos coinciden en su infinita crueldad y son, de hecho, crímenes de odio contra las mujeres.

«No hay crímenes pasionales. Nadie mata por amor. Lo que hay detrás es una situación de poder». (Ana Belén Puñal)

El femicidio se conforma por el ambiente ideológico y social de machismo y misoginia, de violencia normalizada contra las mujeres, y por ausencias legales y de políticas de gobierno lo que genera condiciones de convivencia insegura para las mujeres, pone en riesgo la vida y favorece el conjunto de crímenes que se exige esclarecer y eliminar. Esto permite atentados contra la integridad, la salud, las libertades y la vida de las mujeres… todos coinciden en su infinita crueldad y son, de hecho, crímenes de odio contra las mujeres.

Así es que una agresión contra una mujer nunca es un hecho aislado. La violencia de género se ejerce en un marco estratégico en donde el agresor utiliza el maltrato, psicológico o en combinación con golpes y palizas, para anular y dominar a otro ser humano. El fin último es la posesión por sometimiento. Cuando se dan noticias de agresiones o asesinatos de mujeres, existe siempre una historia de violencia que los precede y en los que se enmarcan. Ante algunas voces que pretenden que también existe la violencia a la inversa, se puede mantener que eso es una falacia. No existe la violencia hacia el hombre como problema social. Lo que se dan son casos individuales de mujeres que agreden a hombres punibles pero, desde luego, nada que refleje un grave problema social de dimensiones cuantificables tan altas que retrata culturalmente nuestro déficit en algo que está en la raíz de toda la imposición totalitaria que involucra a la violencia, esto es, la igualdad.

Está demostrado que la violencia de género está presente en todos los estratos socioeconómicos, en todos los tramos de edad y es independiente del nivel de estudios, de dinero o del trabajo del agresor o de su víctima. También está demostrado, con independencia del diagnóstico que pueda establecerse para una persona en concreto, que los agresores no son enfermos psicópatas o drogadictos. Estudios con agresores incursos en procesos judiciales demuestran que el 95% de éstos no sufren psicopatología que condicione su responsabilidad criminal. El alcohol o la cocaína tampoco son causa de esta violencia, aunque a veces se utiliza por los agresores para facilitar el ejercicio de la misma.

Spot sobre femicidio realizado por el Centro de Estudios de América Latina (CEAL) 2008

NEGLIGENCIA Y COMPLICIDAD DE PARTE DE LAS AUTORIDADES

Para que se de el femicidio concurren de manera criminal, el silencio, la omisión, la negligencia y la colusión de autoridades encargadas de prevenir y erradicar estos crímenes. Hay femicidio cuando el Estado no da garantías a las mujeres y no crea condiciones de seguridad para sus vidas en la comunidad, en la casa, ni en los espacios de trabajo de tránsito o de esparcimiento. Más aún, cuando las autoridades no realizan con eficiencia sus funciones. Por eso el femicidio es un crimen de Estado.

Contribuyen al femicidio el silencio social, la desatención, la idea de que hay problemas más urgentes, y la vergüenza y el enojo que no conminan a transformar las cosas sino a disminuir el hecho y demostrar que no son tantas “las muertas”.

EL FEMINICIDIO EN LA ARGENTINA. (mediatización: el discurso legitimando el poder del hombre)

Todavía hoy a nivel de las instituciones judiciales y policiales hay que descomponer cierta base cultural para desnaturalizar la violencia. Entendiendo a la cultura como cosmovisión, donde la concepción del mundo y los sistemas de valores éticos, costumbres, etc., son propias de un pueblo, de un período, de un grupo social. Como ‘pautas de significados históricamente transmitidos y encarnado en formas simbólicas, que comprenden acciones, expresiones y objetos significantes de la más variada especie, en virtud de los cuales los individuos se comunican entre sí y comparten sus expresiones, concepciones y creencias. La cultura abarca entonces el conjunto de los procesos sociales de producción, circulación y consumo de la significación de la vida social’. La cultura hace de esta violencia algo natural, con un refuerzo permanente de imágenes, enfoques y explicaciones que la legitiman.

Casos de feminicidio tipificados en los medios como "crímen pasional". http://www.clarin.com/diario/2006/11/24/sociedad/s-03201.htm

Y son los medios los encargados de nombrar las cosas por su nombre y no con eufemismos, para que la mayor cantidad de lectores pueda así entender de qué se habla cuando se habla de la violencia contra las mujeres en Argentina. Así como resulta primordial que el Estado (encargado de generar políticas públicas que protejan a la sociedad en su conjunto y sobre todo a aquellos a los que están en ‘zona’ de riesgo, como ser: mujeres, ancianos, niños y niñas) adopte un rol activo para prevenir y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres.

Los medios de comunicación, no le dan un tratamiento razonado al tema y suelen ‘revictimizar’, las más de las veces husmeando en su historia en busca de datos al acusarlas como “chicas malas”. Como siguiendo un patrón metodológico en su accionar, similar al del aparato estatal (policía y poder judicial), investigan primero a la víctima, ‘machacan’ y ventilan su vida privada como justificación del trágico final del que son víctimas. Generalmente con claras intenciones de desprestigiarlas; diciendo: ‘Matan a prostituta…’ . Como por ejemplo un titular de Diario Clarín: “Condenado por descuartizar a prostituta que trabajaba para él”, la mujer asesinada, merced a esta redacción, queda en la memoria gráfica juzgada como prostituta, obviando que ese “trabajaba para él” implica una situación de explotación que merece carátula aparte, al menos para la Justicia.

En consecuencia, el cambio requiere una ruptura con la cultura actual y con los resabios de culturas de otra época que consideran a las mujeres como ‘desechables’, como objetos. El cambio cultural implica correr el velo, sacar el tema de la violencia hacia la mujer del ámbito de lo privado, hacerlo público. Y los medios de comunicación son el soporte, el medio, para ello.  Mostrando a través de ellos que este drama es, sin lugar a dudas, una invocación a la reflexión que traiga como colación una incitación a erradicar la violencia institucionalizada, justificada socialmente, hacia las mujeres. Y es deber del Estado generar leyes paradigmáticas que defiendan y cristalicen los derechos de las mujeres.

Reflexión: Puede pensarse que aquello que no se nombra no existe. Se construye la realidad según se la denomina. El lenguaje permite señalar la realidad, interpretarla. Solo un periodismo con perspectiva de Género puede centrar su atención en los femicidios, dar cuenta de su dimensión política y simbólica.

Conclusión:

Las estadísticas pueden servir para tener un acercamiento a la problemática del feminicidio, pero es necesario elaborar herramientas que permitan tener una idea más certera de la dimensión real de esta violación a los derechos humanos. En ese sentido es básico un análisis profundo y un desarrollo más exhaustivo en materia de investigación, de manera que nos permita identificar la raíz de la violencia reproducida por los hombres hacia las mujeres y la dependencia de éstas, poniendo el acento en las pautas culturales de socialización y educación de género ya que es en este campo en donde la situación de desigualdad de las mujeres encuentra su origen. De esa manera podemos centrarnos en dos sectores definidos para la erradicación de esta desigualdad: desde las instituciones competentes, acciones puntuales para incentivar la igualdad incrementado su difusión, y empleo de recursos para contener las situaciones de necesidad; desde la sociedad, un cambio de mentalidad, de cada uno y cada una de nosotras, que combata y haga  perder vigencia a las conductas machistas, misóginas y sexistas, naturalizando otro tipo de conciencia basada en la igualdad de géneros.


 

Bibliografía consultada:

Documentos consultados y sitios consultados

  • “Feminicidios e impunidad”, Cecym Centro de Encuentros Cultura y Mujer. 2005.

 

Algunas organizaciones de DDHH que combaten el feminicidio:

redes de organizaciones

Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer
www.cladem.org

consejo de la mujer de la comunidad de madrid
http://www.consejomujer.es/

coordinadora española para el lobby europeo de mujeres CELEM
http://www.celem.org

eleusis: mujeres en la red
http://www.e-leusis.net

miriadas mujer
miriadasmujer@yahoo.es

mujeres en red
http://www.mujeresenred.net

observatorio de la violencia de género
http://www.observatorioviolencia.org

plataforma de organizaciones de mujeres por la abolición de la prostitución
http://www.aboliciondelaprostitucion.org

red ciudadanas de Europa
http://www.redciudadanas.org

20 años de feminismo en el país valenciá
http://www.artefinal.com/20anys/princast.html

amaranta
http://www.amaranta.com

ameco
http://www.nodo50.org/ameco/

asamblea de mujeres de elche
http://www.nodo50.org/doneselx

asociación aquí estamos nosotras
http://www.nosotras.ersmas.com

Contacto en la Provincia de Buenos Aires

Fundación Mujeres en Igualdad – M.E.I. Urquiza 1835 (1602) Florida, Prov. Buenos Aires Telefax: (54-11) 4791-0821

Entidad creada en marzo de 1990, con status consultivo ante el ECOSOC de Naciones Unidas (2005); tiene como objetivo principal luchar contra la discriminación de las mujeres promoviendo  su  participación y empoderamiento en la vida política, económica, social y cultural.

http://www.mujeresenigualdad.org.ar/quienesSomos.htm

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: